Vistas de página en total

viernes, 14 de noviembre de 2014

Cuando Dios era un conejo

Hola de nuevo lectores cibernauticos! hoy les traigo una nueva recomendación literaria, esta vez se trata de una novela de la escritora Sarah Winman: Cuando Dios era un conejo. Aquí les dejo la reseña.







Resumen

Una novela inolvidable sobre la infancia, la amistad y el amor, que está causando sensación en Gran Bretaña.
El mundo de la joven Elly lo conforman sus cariñosos pero sumamente distraídos padres; su mejor amiga, que huele a patatas fritas y conoce palabras exóticas como «blasfemia»; su tía actriz, que le brinda consejos para destacar en las representaciones escolares, y entre otros personajes variopintos, un conejo que se llama "Dios". Pero en la infancia de Elly, la única constante es su hermano Joe.
Veinte años más tarde, Elly y Joe siguen tan unidos como siempre… hasta que una soleada mañana un suceso inolvidable y aterrador amenaza con destruir para siempre el vínculo que los une. "Cuando Dios era un conejo" nos transporta, a lo largo de cuatro décadas, desde las afueras de Essex a la costa de Cornualles y las calles de Nueva York. Una novela sobre la infancia, la excentricidad, la fuerza de los lazos familiares, las pérdidas y la vida. Pero, sobre todo, es una novela acerca del amor en todas sus formas.






Opinión personal
Sarah Winman nos maravilla con su primera creación literaria, a través de una combinación perfecta entre la dura realidad y las observaciones de una pequeña niña cuyo conejo se llama Dios.
Cuando Dios era un conejo, nos cuenta la historia de Elly, la hija pequeña de un matrimonio británico completamente normal. Su hermano Joe, es su sombra protectora desde que ella llegó al mundo, pero a pesar de ser 5 años mayor que ella la trata como a una igual.
Elly a través de un relato en primera persona mantendrá siempre ese toque sumamente infantil al contar las historias que componen el relato, sin embargo, despertará en el lector la reflexión sobre asuntos importantes de la vida que se ven reflejados en pequeñas acciones y situaciones cotidianas.
Creo que lo que más amé de esta novela fueron sus personajes, todos y cada uno de ellos eran especiales, excéntricos, revolucionarios y llenos de amor, a su manera.
Mi favorito sin duda fue Joe, el hermano mayor de Elly quien desde muy temprano demostró su homosexualidad por medio de un despertar sexual muy precoz. Su lealtad me conmovió en lo más profundo y creo que hasta me enamoré un poco de él. Su primer y gran amor, Charlie, jugará un rol importantísimo que nos enseñará el valor de las segundas oportunidades
Por otro lado tenemos a Jenny Penny, la amiga de la infancia de nuestra protagonista, quien siempre huele a papas fritas y cuya madre es fanática de los funerales. Jenny tiene una vida muy dura, marcada por la ausencia de su progenitora, por los tormentos que le ocasionan los distintos novios de esta y por la añoranza de una familia como la de Elly. A pesar de todo, esta pequeña niña de cabello revoltoso demostrará una sabiduría impropia de su edad, la cual nunca dejará de sorprender al lector.
Luego están los padres de Elly, su madre, una mujer completamente equilibrada emocionalmente y su padre, un abogado soñador con un corazón de oro. Ambos a pesar de ser algo distraídos serán el núcleo de la familia debido a su cariño y carisma.
Finalmente están, Nancy, la tía de Elly, quien siempre estuvo enamorada de la madre de esta que es además una actriz cuya carrera va en ascenso. Arthur, un profesor aventurero y Ginger, su fiel amiga y ex estrella del Hollywood antiguo.
Todos estos personajes serán parte de esta singular familia, que cubrirán la vida de nuestra protagonista en un relato que tiene dos partes, la infancia y la actualidad de la misma.

Cuando Dios era un conejo, me fascinó desde la primera frase, sobre todo por los temas que abarca: la homosexualidad, el abuso infantil, la importancia de la familia, la religión como concepto de vida y todo esto siempre en un cuadro temporal marcado por hitos históricos como la muerte de John Lennon y de Lady Di. En resumen es una historia de amores extraños, de situaciones jamás resueltas, de lealtades implícitas, de la sabiduría en niños y de la inocencia de los adultos, es una historia en la que todo es posible, una historia de la vida misma, una historia de cuando Dios era un conejo.

Me despido no sin antes compartir con ustedes lo mejor de esta novela, según mis términos.
Frases de Cuando Dios era un conejo

“—¿Tú crees en Dios, Arthur? —le pregunté mientras me comía el último pedazo de bizcocho.
—¿Que si creo en un anciano de barba blanca que vive en las nubes y juzga a los mortales con un código moral de diez mandamientos? ¡Cielo santo, querida Elly, claro que no! Me habría expulsado de esta vida hace años por mi alocada historia. ¿Que si creo en un misterio, en el inexplicable fenómeno que constituye la vida misma? ¿Que si creo en algo más grande que nosotros y que ilumina la inconsecuencia de nuestras vidas? ¿En algo que nos da una razón por la que luchar y la humildad para purificarnos y empezar de nuevo? Entonces sí, sí que creo en él. Es la fuente del arte, de la belleza, del amor, y ofrece la bondad suprema a la humanidad. Esto es Dios para mí. Esto es la vida, y es en esto en lo que creo. Volví a oír la campana, susurrando sobre las olas, llamando, llamando. Me lamí los dedos y estrujé el papel de aluminio hasta convertirlo en una bola.
—¿Crees que un conejo podría ser Dios? —le pregunté a Arthur distraídamente.
—No existe absolutamente ninguna razón por la que un conejo no pueda ser Dios.

Nada permanece olvidado durante mucho tiempo”


“-¿Dios ama a todo el mundo? -le pregunté a mi madre mientras alargaba el brazo por encima del cuenco de apio para coger el último trozo de tarta de la merienda. (…)
-¡Claro que sí! -contestó mi madre, dejando momentáneamente de planchar.
-¿Dios ama a los asesinos? -continué yo.
-Sí -respondió ella.
-¿Y a los ladrones? -añadí.
-Sí.
-¿Y a la caca? -pregunté.
-La caca no es un ser vivo, querida -me explicó ella con expresión seria.
-Pero si lo fuera, ¿Dios la amaría?
-Sí, supongo que sí.”



Si leíste el libro, te gustó mi reseña, o te surge alguna idea no dudes en comentarla, y si te dieron ganas de leer.. qué estás esperando!


No hay comentarios :

Publicar un comentario

¡Cuéntamelo todo! recuerda que las grandes historias son las de gente como tú y yo :)